
Hoy es un día especial, raro, en
cierta manera triste porque te vas lejos y no sé cuando te volveré a ver, pero
muy contento por el gran paso que vas a dar. Siempre parece que el siguiente
paso sea el definitivo pero siempre nos sorprendes con nuevos retos, nuevos
saltos mortales que para el común de los mortales serían impensables pero que
tu afrontas desde la mayor de la normalidad, y es que tus límites solo son los
que tú te quieras poner en tu mente y hasta hora nos demuestras desde tu ambición,
trabajo y humildad, que no tienes. Dejando volar tu mente a un futuro que has
decidido que solamente dependa de ti, eso sí siempre con los pies en el suelo,
porque tu más que nadie sabe el valor de las cosas y lo que cuesta
conseguirlas. Por eso te admiro, por todo esto y por la multitud de virtudes
que tienes como persona. Aun recuerdo como si fuera ayer el primer
entrenamiento que tuve la suerte de poder entrenarte con aquel fantástico grupo
alevín, recuerdo aquel retaco que me devoraba con la mirada pidiéndome más,
aquellos cabreos cuando algo no te salía o incluso alguna lagrima que otra
cuando te caía una bronca, y mírate ahora, te vas a Estados Unidos a Jugar, con
los nervios de lo desconocido pero con la seguridad de saber que es el
siguiente paso que debes dar para conseguir tu sueño y que nadie impedirá
darlo, valiente como poca gente he conocido, por eso te admiro, nunca hay
excusas, siempre sintiéndote responsable de tu futuro sin mirar a nadie más
cuando las cosas no salen, por eso te admiro. Sabes que te quiero y que te
deseo lo mejor en tu nueva aventura, pero sobre todo deseo que seas feliz,
siempre te he dicho que cuando se te veía disfrutar en una cancha es que todo
lo demás iba bien, por eso te deseo eso, disfruta de esta aventura, se feliz
por encima de todo, y no pierdas esa sonrisa de jugón dentro de la cancha y que
tanto nos tranquiliza ver a los que te queremos, en resumen, se feliz que es la
forma más fácil que tienes para hacernos felices a todos los que te queremos.