Era Junio del 2003 y llegué a un acuerdo con Cbf Alcoy para ser el entrenador para la siguiente temporada, allí estabas tu, una joven jugadora que por aquel entonces no destacaba mucho en aquel grupo, no destacaba no por no tener calidad, no destacaba porque nunca te ha gustado llamar la atención, porque siempre has sido así, siempre has preferido que los focos y el protagonismo recayesen sobre otros, discreta, siempre has sido de las que cuando has tenido que decir algo lo has hecho en la pista, dando ejemplo para todas las personas que han compartido equipo contigo, ya fueran jugadoras, entrenadores, directivos, aficionados, etc...

Todo esto te lleva a poder jugar todos los partidos con el máximo respeto hacia tus rivales, porque para ti esto es mucho más que meter una pelota por un aro, porque tu no solo has jugado a este deporte, tu lo has amado y te has entregado a él haciendo esfuerzos al alcance de muy pocos,
respetando a los rivales, ya sea un amistoso contra un equipo inferior, la final de la Liga Valenciana contra el campeón de Europa o un partido decisivo en una fase de ascenso, defendiendo igual a una junior que a Jana Veselá, sin complejos.
Por todo lo expuesto anteriormente cuando ayer jugaste tu último partido solo lo podía hacer en lo más alto, no te merecías menos, jugando una fase de ascenso a LF2, poniendo fin a una carrera como jugadora de baloncesto que es digna de admiración, al menos yo la admiro (seguro que mucha más gente también), la admiro por ser una carrera honesta, dando el máximo, por eso te admiro como deportista y quiero que sepas que eres la jugadora que todo entrenador quisiera tener en tu equipo.
Se que ha sido una decisión muy dura más que difícil ya que tu rodilla no te ha dado muchas opciones para tomar otra elección, pero quiero que sepas que cuando mires tu trayectoria debes sentirte orgullosa, el orgullo de haber sido una deportista modélica, tanto dentro como fuera de las pistas, una gran jugadora de baloncesto y un ejemplo de como afrontar un deporte tan maravilloso como es el baloncesto. Por eso siempre estarás dentro de mi equipo ideal y solo espero que todo lo que te llevas te te compense con la dificultad de este momento. Solo te puedo decir que me siento afortunado de haber podido ser uno de tus entrenadores y haber compartido contigo esta pasión que nos ha unido.
La verdad que no se como cerrar esta carta, y no es fácil seguramente porque estoy seguro que no se han cerrado las puertas del baloncesto, ahora toca vivirlo de otra forma así que espero que puedas pronto encontrar tu forma de seguir disfrutando de él. Suerte con tu nuevo futuro, que seguro que será maravilloso, te lo mereces.